Aterrizas en el aeropuerto de Vilnius, escaneas el código QR que esima envió por correo electrónico, y la eSIM se instala en menos de un minuto.
El teléfono se registra en Telia o Bitė a los segundos de salir de la terminal, y abres Trafi para consultar el próximo autobús a la ciudad: la aplicación obtiene horarios en directo y genera un billete QR que los validadores escanean a bordo.
Los billetes en papel están siendo eliminados gradualmente, así que los datos en directo importan.
La eSIM se comporta como una SIM local en todos los sentidos prácticos: LTE o 5G a velocidad completa, sin limitación después del primer gigabyte, punto de acceso habilitado, llamadas entrantes a tu número eSIM si compraste un plan que incluye voz.
La diferencia es la velocidad de instalación y el hecho de que tu ranura SIM física permanece libre para tu número de casa. El 5G de Telia cubre el corredor A1 entre Vilnius y Kaunas, así que navegación y Spotify se transmiten sin interrupción en esa ruta.
El puerto de Klaipėda tiene 5G, pero el ferry al istmo de Curlandia cruza una zona muerta: la señal regresa cuando atracas en Smiltynė.
El castillo de Trakai tiene LTE completo para fotos y subidas a redes sociales, pero camina diez minutos hacia el parque nacional circundante y la cobertura se vuelve irregular en todos los operadores.
Si conduces la ruta costera o te diriges al Parque Nacional de Aukštaitija, descarga mapas y listas de reproducción antes de salir de la ciudad. La eSIM no requiere dirección lituana ni verificación de identidad, y las recargas ocurren dentro de la aplicación esima sin visitar una tienda de operador.